
Esa es la pregunta que uno puede plantearse al ver la imagen.
Si Joaquín Caparrós abandona un 27 de mayo y el 3 de junio vuelve al banquillo del Badajoz, ¿tomó el utrerano la decisión correcta al irse? ¿o por el contrario la directiva del Badajoz no veía una mejor alternativa para sustituirle que él mismo?
Sea lo que fuere, sin duda el suceso es carne de crazyscreen.
